dimanche 18 mai 2008

Recordando una gesta y a un mambí


Desde Santa Clara, haciendo los 267 kilómetros hasta La Habana y pasando por Berlín, me acaba de llegar El Santaclareño, suplemento del periódico Vanguardia, correspondiente al mes de marzo del año en curso. Cuando desdoblé el suplemento me pregunté que interés había en enviarme esas cuatro páginas dos meses después de su salida en los quioscos de prensa de la ciudad del Bélico. Luego descubrí en la segunda página, una entrevista del periodista Narciso Fernández Ramírez a Joaquín Oliva Oliva, sobrino del cabo Brito, que fuera edecán del coronel Leoncio Vidal Caro. En la familia Oliva siempre nos preguntamos por qué se olvida al cabo Brito cuando se menciona el asalto a Santa Clara como una de las hazañas de la segunda guerra de independencia al paso de la invasión mambisa hacia Occidente.
Sin embargo, una calle de Santa Clara lleva su nombre y un monumento los recuerda en la que fuera Plaza de Armas, que andando el tiempo fue rebautizada como Parque Leoncio Vidal.

112 años más tarde se hace justicia a un personaje de la historia de Santa Clara. Aquí reproduzco la dicha entrevista, y reemplazo las fotos que publica el suplemento por fotos de mi autoría.

El cabo Brito: un ilustre desconocido

Por Narciso Fernández Ramírez.

El 23 de marzo de 1896 se produjo el asalto del coronel Leoncio Vidal Caro a Santa Clara, hecho trascendente en las gestas libertarias de nuestra ciudad. Acción arriesgada que tuvo un fatal desenlace con la muerte en combate de Vidal Caro y de su ayudante, el cabo Ramón Brito. La historia recoge cómo el Guapetón de Leoncio –así gustaba llamarlo el propio general Gómez, quien ordenara la acción de armas- cayó acribillado esa madrugada al intentar rescatar a su querido subalterno, quien minutos antes había sucumbido en un extremo de la sitiada Plaza de Armas.
De Leoncio Vidal Caro se conoce lo suficiente, desde su nacimiento en Corralillo hasta su patriótico desempeño en la localidad de Camajuaní, donde se radicó con su familia. Pero no sucede igual con su ayudante, el cabo Ramón Brito: ¿Quién era este combatiente mambí? ¿Dónde nació? ¿Quiénes fueron sus padres? ¿Dejó descendencia?
El Santaclareño se dio a la tarea de indagar sobre este humilde soldado de la Patria, para lo cual contó con la ayuda de gente amante de la historia, en particular de Antonio Florit, y la inestimable consulta de estudiosos y especialistas de la materia.
Así encontramos a un descendiente directo del cabo Brito. Un sobrino suyo, nombrado Joaquín Oliva Oliva, quien aportó algunos datos que nos acercan a este mambí. Oliva tiene en la actualidad 92 años. Santaclareño de pura cepa, nació el 15 de febrero de 1916 en la calle Colón, entre Central y Serafín Sánchez, y es hijo de un medio hermano del cabo Brito por parte de madre. Hombre de excelente memoria, Joaquín sacó a relucir datos totalmente desconocidos del árbol genealógico del cercano familiar:
“Sus padres se llamaban Francisco Brito y Caridad Pérez, quien fuera mi abuela paterna, y debió nacer, sin que yo tenga confirmación, por la zona de Camajuaní, en la década de los años 60 del siglo XIX.
“Tuvo el cabo Ramón Brito Pérez tres hermanos carnales: Agustín, Dámasa y Dionisia. El varón, según recuerdos míos de muchacho, vivía, allá por el año 1927, en la calle Toscano, esquina a Rodrigo, aquí en Santa Clara. Mientras Dámasa, quien fuera además mi madrina de bautismo, se radicó en Fomento, y su otra hermana, Dionisia, en Cabaiguán.
“Del segundo matrimonio de su mamá, mi abuela Caridad Pérez, él tuvo dos medios hermanos a quienes no conoció: mi tio José Oliva Pérez y Joaquín Oliva Pérez, mi padre.
“Pocas veces escuché a mi abuela hablar del hijo muerto en el asalto a Santa Clara, y sí relatos de cómo los mambises habían entrado por la calle Tristá y que el coronel Leoncio Vidal había caído cuando intentaba sacra de bajo las balas enemigas el cuerpo sin vida de mi tío, creo que por el llamado Callejón de las Flores.
“No existe en mi familia ninguna foto de mi tío ni recuerdo haberla visto alguna vez. Tampoco otros indicios que puedan aportar más datos acerca de su vida. No obstante, siempre se habló con veneración y respeto de él…”
Hasta aquí lo aportado por Joaquín acerca de su ilustre tío, una figura siempre mencionada al rememorar la heroica acción ordenada por Máximo Gómez, pero de la cual existe desconocimiento, lo que se convierte en un verdadero reto para la historiografía local y regional.

*La posibilidad de incluir la entrevista realizada a Joaquín Oliva Oliva fue cortesía de la familia Martínez.
 Foto cortesía de María Casanova, sobrina de Joaquín Oliva.


En la tarja en mármol blanco puede leerse:

Este glorioso trofeo atravesado por una bala

Recuerda eternamente la heroica hazaña
Realizada por el coronel Leoncio Vidal Caro
Y su fiel ordenanza Ramón Brito en la madrugada
Del 23 de marzo de 1896 al asaltar la Plaza Militar
De Santa Clara donde ofrendaron sus vidas
En holocausto de la Patria.
         Santa Clara mayo 20 de 1930
                            *
Iniciativa del 1er Tte del Ejército Nacional
José R. Prado Sánchez, Delegado de la
Secretaría de Gobernación.