samedi 26 septembre 2009

Esquinas de SC (Colón & Gloria)

Fue una de los primeros solares mercedados en la villa, casi al mismo tiempo en que fue ajustado el lote donde se levantaría la parroquial. Los propietarios construyeron un casa enorme de tabla de palma y techo de guano, y al desarrollarse el tejar mandado a construir por el Padre Conyedo, la casa fue rehabilitada. Sin embargo, era húmeda y sombría, opacada por el edificio de la parroquial. Hacia finales del XIX, una nueva remodelación le otorgó un segundo nivel con ventanas y balcones. En la década del veinte, luego de haber sido demolida la parroquial, los propietarios emprendieron trabajos y rehabilitaron todo el inmueble. Viviendas en los altos con dos entradas, una por Colón (por esta se accede actualmente a la vivienda que arrienda habitación en moneda dura) y la otra por Gloria, y la planta baja mantuvo su carácter comercial (librería, papelería y periódicos) con puertas muy amplias, protegidas por toldos a rayas, pues a la desaparición de la Mayor, el sol del mediodía daba sobre toda la fachada que da a Colón.
Se llamó « El Artesano » y ahora es « El Nuevo Artesano », un restaurant de « comidas criollas » de categoría indefinible, y que yo estaba convencido que era una fonda o comedor de trabajadores de las empresas y oficinas del centro. Tengo una vaga idea de cuando fue una cafetería tipo « sírvase usted », al final de los 70’, y me pregunto si entonces se llamaba « Qué bien ». Menos vago es el recuerdo de los panes con cocreta que vendían, un panecillo seco con una croqueta de « carne de embutido », que se pegaba al cielo de la boca, y trabajo costaba que descendiera, pues no siempre había la guachipupa de fresa, también conocida como « líquido de freno » cuando en vez de roja era de color ámbar con cierto parecido a la materva, pero cuidado, ni remotamente ! Ni el « Qué Bien » ni « El Nuevo Artesano » ni la librería « Pepe Medina » gozan hoy de la frescura de los toldos. La fachada, pintada por los ocupantes a su libre elección, no da espacio a los anuncios de Cinzano (l’abus d’alcool est dangereux pour la santé !), y de la legendaria Bohemia. Salvo las puertas de la librería, las otras fueron reemplazadas por ventanas tropicalizadas, y pocos quedan de los vidrios de opalina verdes veteados que integraban las lucetas. No me queda otra cosa qué hacer que ponerles algunas imágenes del inmueble que da inicio a la santaclareña calle de Colón.
cubaurbana©cAc-collection

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire