vendredi 5 février 2010

Monumento a Miguel J. Gutiérrez (1822-1871)

Faltando tres años para el centenario del nacimiento de patriota villaclareño Miguel Jerónimo Gutiérrez, fue develado el monumento que honra su memoria en uno de los principales sitios urbanos de Santa Clara. El sitio en cuestión es el Parque de la Pastora, inicialmente una explanada alrededor de la ermita, propuesta por los vecinos de Tanoya en 1759 e impulsada su construcción hacia 1792 por la perseverancia del padre Hurtado de Mendoza. Dos años después, el solar perteneciente a la ermita era herbazal y manigua, y así continúa durante lustros. Durante once años, el camposanto de la villa estuvo adosado a la izquierda de la ermita, y el espacio en escuadra, al frente y a la izquierda, seguía siendo un solar yermo. Trasladado el cementerio a su sitio definitivo, la ermita, que fue soñada como el más emblemático edificio religioso de la villa, y que por falta de recursos no había sido terminada, el abandono la roía. Fue la tenacidad del presbítero José Dionisio Veitía quien impulsó su término y apertura a los fieles en 1823, fecha para la cual fue desyerbado el solar y desde entonces se mantuvo limpio con la ayuda de fieles y vecinos. El solar en que fue erigida la ermita está limitado por las calles Villuendas, Síndico, Pastora y Cuba, correspondiendo al ángulo de estas dos últimas la explanada de tierra en declive hacia Cuba. A medida que el paisaje urbano de Santa Clara se transformaba, tocó su turno al solar en escuadra, y con la nivelación de las calzadas en 1849, se le construyó un muro bajo que evitara el corrimiento de tierra hacia Cuba en la época de lluvias.

Con el proyecto de monumento a Miguel Jerónimo Gutiérrez, la transformación del solar en parque ganó adeptos, y el 20 de mayo de 1922, la obra escultórica del artista italiano Ugo Luisi, se hizo ver en la esquina del que devendría unos de los lugares predilectos de las familias del barrio de la Pastora. Nos detendremos justo en los detalles del monumento, construido en mármol blanco de Carrara, y de su emplazamiento en el parque. El monumento está concebido como una pirámide la cual consta de cinco bases escalonadas, y sobre la última, un basamento que sostiene un pedestal frontal con inscripción, sobre el que fue colocada la estatua del patriota que lleva en su mano izquierda una hoja apergaminada, y detrás un pedestal sobre el que descansa una columna piramidal. Sobre la cara posterior de este pedestal ancho, fue esculpido en medallón, un rostro masculino, que presumo sea el de un patriota contemporáneo con M. J. Gutiérrez que tuvo un fuerte nexo con él. La columna antes de alzarse por encima de los hombros del patriota mártir, reposa sobre una sucesión de pedestales, llevando el más ancho, una cenefa esculpida por sus cuatro lados. Sobre la cara derecha fue esculpido el escudo nacional y sobre la izquierda, el escudo de Santa Clara.

La parte alta de la columna lleva incorporada una alegoría póstuma en recuerdo al hombre que sus esbirros martirizaron, abandonándolo, sepulto o insepulto, amparados por el silencio de la cobardía. Como todo monumento exterior, el tiempo hace mella, y la contaminación, más que nada, agrisa el blanco de sus mármoles. También ha sufrido la insolencia de los juegos arbitrarios a su alrededor. Tres deterioraciones son visibles en la obra: la pérdida de los dedos de la mano derecha de la estatua, y dos placas agrietadas, la que lleva esculpido el medallón, y la cenefa de hojas, las dos en la vista posterior. Yendo por la calle Cuba en dirección al sur, y al llegar a la bocacalle donde comienza Pastora, las escalinatas que montan al parque nos llevan al monumento del poeta, del servidor de la patria, del hombre cuyo ideal de la enseñanza y de la libertad, estaba esculpido en su pensamiento. ©cAc


  

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